Las fugas en cámaras frías rara vez avisan con un ruido. Primero aparecen como una cámara que tarda más en bajar de temperatura, un compresor que no descansa o una mancha de aceite cerca de una conexión. Por eso conviene saber leer esas pistas antes de que el producto se eche a perder.
En este artículo vemos cómo reconocer una fuga, dónde buscarla y por qué rellenar gas sin reparar solo aplaza el problema.
Señales de que la cámara está perdiendo refrigerante
Una sola señal puede tener otras causas. En cambio, cuando se juntan dos o tres, la sospecha de fuga es fuerte:
- Temperatura que no se alcanza aunque el equipo trabaje sin parar.
- Escarcha irregular en el evaporador, solo en una parte del serpentín.
- Burbujas en la mirilla de la línea de líquido, si el equipo la tiene.
- Manchas de aceite en uniones, válvulas o bajo el compresor.
- Presión de succión baja en las lecturas del técnico.
Dónde suelen aparecer las fugas en cámaras frías
El refrigerante viaja con aceite. Por lo tanto, donde escapa uno, casi siempre queda rastro del otro. Los puntos que más revisamos son las válvulas de servicio del compresor, las uniones soldadas o abocinadas y el serpentín del evaporador.
También hay fugas por desgaste. Un tubo que roza con un soporte o que vibra sin abrazadera termina por adelgazarse. En cámaras con mucho movimiento de puertas y montacargas, este caso es más común de lo que parece.
Cómo se confirma
Primero se hace una revisión visual. Después se usa un detector electrónico o espuma en las uniones sospechosas. Si la fuga es muy pequeña, el técnico puede presurizar el circuito con nitrógeno para ubicarla con calma.
El error más caro: rellenar sin reparar
Agregar gas devuelve el frío por unos días. Sin embargo, la fuga sigue ahí. Mientras tanto, el compresor trabaja con menos refrigerante y menos retorno de aceite, lo que lo calienta y lo desgasta.
Además, cada recarga cuesta dinero y suelta refrigerante al ambiente. Con las fugas en cámaras frías, lo sensato es localizar el punto exacto, repararla y luego cargar la cantidad correcta.
- MedirPresiones y temperaturas para confirmar la sospecha.
- LocalizarDetector, espuma o prueba con nitrógeno.
- RepararSoldar, cambiar la pieza o fijar el tubo.
- Probar y cargarVacío, carga correcta y revisión final.
Qué hacer mientras llega el técnico
Mantén las puertas cerradas el mayor tiempo posible. Si la temperatura sube, mueve el producto más sensible a otra cámara. Anota lo que observes: horas, temperaturas y cualquier mancha o ruido. Esa información ahorra tiempo de diagnóstico.
Puedes consultar datos técnicos del fabricante en el sitio de Frascold. Para revisar tu caso, déjanos tus datos en contacto o habla con nuestros técnicos. Si prefieres, mándanos fotos de la cámara y te orientamos.
Atendemos en los teléfonos 55 5530 8787 y 55 5530 8672 y en contacto@compresorescosur.com.