El modelo de la placa ya está descontinuado, o el equipo original es de otra marca y no hay refacciones. Es una situación muy común en cámaras y centrales con varios años de servicio. En esos casos, el reemplazo de compresor por modelo equivalente es la salida más práctica, siempre que la equivalencia se haga con datos y no a ojo. Te explicamos cómo se hace.
Qué significa que dos compresores sean equivalentes
No basta con que tengan los mismos caballos de fuerza. De hecho, dos equipos con igual potencia pueden dar capacidades muy distintas según la temperatura de trabajo y el refrigerante. Por eso, la equivalencia se busca en capacidad frigorífica, no en potencia del motor.
Además, hay que revisar que coincidan, o se puedan adaptar, el voltaje, las conexiones de succión y descarga, el tipo de aceite y las dimensiones de montaje.
También importa el rango de aplicación. Un compresor pensado para media temperatura no rinde igual en congelación, aunque la capacidad nominal parezca suficiente. Así que revisa siempre que el modelo propuesto trabaje cómodo en tus condiciones, no en el límite de su curva.
Datos para el reemplazo de compresor por modelo equivalente
- Placa del equipo actual: marca, modelo, voltaje, fases y refrigerante.
- Temperatura de evaporación: o, al menos, la temperatura de la cámara.
- Temperatura de condensación: depende del condensador y del clima.
- Refrigerante: el actual y, si lo planeas, el nuevo.
- Espacio disponible: medidas de la base y posición de las conexiones.
Con esa información, se busca en los programas de selección del fabricante un modelo que dé la capacidad requerida en esas condiciones. Por ejemplo, el software de Frascold permite comparar capacidades y consumos para distintos gases y temperaturas.
Errores que hay que evitar
Elegir por caballos de fuerza. Es el error más frecuente. Un equipo puede tener la misma potencia y quedarse corto, o sobrar, a tu temperatura de trabajo.
Ignorar el refrigerante. Si el sistema cambia de gas, el compresor nuevo debe estar aprobado para ese gas, y el aceite también debe ser compatible.
No limpiar el sistema. Cuando el equipo anterior se quemó, quedan ácidos y residuos en el circuito. En consecuencia, sin una limpieza, el compresor nuevo puede fallar en poco tiempo.
Olvidar los accesorios. Resistencia de cárter, protecciones del motor y presostatos deben corresponder al nuevo modelo.
Pasos para el reemplazo de compresor por modelo equivalente
- Primero, diagnosticar por qué falló el equipo anterior.
- Después, seleccionar el modelo equivalente con datos reales.
- Adaptar conexiones, base y parte eléctrica si hace falta.
- Limpiar el circuito, cambiar filtro deshidratador y hacer vacío.
- Cargar refrigerante, ajustar controles y medir en operación.
El primer paso es clave. Si no se corrige la causa de la falla, el cambio solo traslada el problema al equipo nuevo.
Al final, mide presiones, recalentamiento, subenfriamiento y amperaje con el equipo trabajando. Después, compara esos valores con los datos del fabricante. Si algo no cuadra, es el momento de ajustar, antes de entregar la instalación.
Nuevo, remanufacturado o reparado
A veces el equipo original todavía se puede reparar. En otros casos, un compresor remanufacturado es una opción razonable, sobre todo cuando el plazo aprieta. Y cuando el modelo ya no existe, la opción es uno nuevo equivalente. Un buen asesor compara las tres alternativas contigo, con su costo y su alcance.
Para decidir, piensa en cuánto tiempo más va a operar la instalación y qué tan crítico es un paro. Por ejemplo, una cámara que se va a renovar en dos años no pide lo mismo que una central recién ampliada. En cambio, un proceso que no puede detenerse justifica tener un equipo de respaldo.
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