El aceite hace mucho más que lubricar. También sella, ayuda a enfriar piezas internas y arrastra partículas fuera de las zonas de desgaste. Por eso, elegir y cuidar el aceite para compresores de refrigeración influye directamente en la vida del equipo. Un tipo equivocado o un aceite contaminado pueden dañar un compresor en poco tiempo.
¿Qué tipo de aceite usa un compresor Frascold?
Depende del modelo y del refrigerante. En general, los sistemas con HFC y HFO trabajan con aceites de tipo poliolester, conocidos como POE. En cambio, los equipos antiguos con R-22 solían usar aceite mineral o alquilbenceno. Los compresores para CO2 tienen requisitos propios.
La referencia correcta está en la placa o en la ficha técnica de Frascold para tu modelo. Si tienes dudas, no adivines: confirma el dato antes de rellenar o cambiar el aceite.
Además del tipo, importa la viscosidad. Dos aceites POE pueden tener grados distintos, y no son intercambiables en todos los casos. Por ejemplo, un aceite demasiado delgado protege menos a altas temperaturas, mientras que uno muy espeso puede dificultar el retorno en baja temperatura.
¿Se puede mezclar el aceite para compresores de refrigeración?
No es recomendable. Cada aceite está pensado para disolverse de cierta forma con el refrigerante. Si mezclas tipos distintos, la lubricación y el retorno de aceite pueden empeorar. Además, algunos aditivos no son compatibles entre sí.
También hay que cuidar el manejo. El aceite POE absorbe humedad del aire con facilidad. Por eso conviene usar envases cerrados, abrirlos justo antes de cargar y no guardar sobrantes en recipientes abiertos.
Cómo revisar el aceite para compresores de refrigeración
- Confirma el tipoRevisa la placa o la ficha técnica para saber qué aceite pide tu modelo.
- Observa la mirillaCon el equipo estable, verifica nivel, color y presencia de espuma.
- Haz una prueba de acidezUn kit de prueba indica si hay ácido por humedad o sobrecalentamiento.
- Cambia si hace faltaUsa aceite nuevo de envase cerrado y cambia también el filtro deshidratador.
La mirilla dice mucho. Un aceite claro y estable es buena señal. Por el contrario, la espuma persistente puede indicar refrigerante disuelto en el cárter, y un nivel que baja poco a poco sugiere que el aceite se queda atrapado en algún punto del sistema.
¿Qué señales indican que hay que cambiarlo?
- Color oscuro o aspecto turbio.
- Olor ácido o a quemado.
- Partículas metálicas visibles.
- Resultado positivo en una prueba de acidez.
Cualquiera de estas señales merece un diagnóstico. De hecho, el aceite suele revelar la causa del problema: humedad, sobrecalentamiento o desgaste interno. Cambiarlo sin corregir esa causa solo pospone la falla.
¿Y si solo falta un poco? Rellenar está bien cuando la pérdida tiene explicación, como después de cambiar una válvula. Sin embargo, si tienes que agregar aceite con frecuencia, algo está fallando. Puede ser una fuga, un problema de retorno o un diseño de tubería que atrapa el lubricante.
¿Qué pasa después de una quemadura del motor?
Cuando el motor de un compresor se quema, el sistema puede quedar con ácido y restos de aceite degradado. En ese caso, no basta con instalar un equipo nuevo. Hay que limpiar el sistema, cambiar filtros y revisar la acidez del aceite tras las primeras horas de operación. Así proteges al compresor de reemplazo.
En algunos casos se repite el cambio de aceite y de filtros hasta que la prueba de acidez sale limpia. Ese seguimiento lleva tiempo, pero evita que el nuevo equipo falle por la misma causa.
¿Quién puede revisar el aceite de tu equipo?
Las revisiones de aceite forman parte de un buen programa de mantenimiento. Si quieres tenerlas calendarizadas, consulta las pólizas de mantenimiento. También puedes enviarnos fotos de la mirilla y los datos de tu modelo por WhatsApp al 55 3961 0339, o llamar al 55 5530 8787 y al 55 5530 8672.
Si necesitas refacciones o una revisión en taller, escríbenos desde el formulario de contacto. Nuestro taller está en la colonia Obrera, en la CDMX, y hacemos envíos a todo México.