El R-404A tiene un potencial de calentamiento global cercano a 3,900. Eso significa que un kilo liberado equivale a casi cuatro toneladas de CO2. Por esa razón, la industria se mueve hacia refrigerantes de bajo GWP, y esa transición ya afecta qué compresor conviene comprar hoy.
En este artículo repasamos el contexto, las opciones más comunes y lo que debes revisar en tu equipo antes de cambiar de gas.
Qué es el GWP y por qué importa
GWP son las siglas en inglés de potencial de calentamiento global. Es decir, compara el efecto de un gas con el del CO2, que tiene valor 1. Así, mientras más alto es el número, más daño causa una fuga.
México ratificó la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal. Además, esta enmienda fija una reducción gradual del consumo de HFC. Por eso, los gases con GWP alto tienden a encarecerse y a ser menos fáciles de conseguir con el tiempo.
Opciones de refrigerantes de bajo GWP y sus valores
La tabla resume valores de referencia de algunos gases frecuentes. Por cierto, los datos corresponden al cuarto informe del IPCC, que es la base más usada en fichas técnicas.
| Refrigerante | Tipo | GWP aproximado |
|---|---|---|
| R-404A | HFC (mezcla) | 3,922 |
| R-134a | HFC | 1,430 |
| R-448A | HFC/HFO (mezcla) | 1,387 |
| R-513A | HFC/HFO (mezcla) | 631 |
| R-290 (propano) | Natural | 3 |
| R-744 (CO2) | Natural | 1 |
Como ves, no todos los sustitutos tienen el mismo nivel. Algunas mezclas reducen el GWP a la mitad o menos. En cambio, los naturales casi lo eliminan, aunque exigen otro diseño de sistema.
Mezclas HFC/HFO
En general, son la opción más cercana a los sistemas actuales. También, varias pueden usarse en equipos existentes con ajustes. Sin embargo, algunas tienen deslizamiento de temperatura, lo que cambia el ajuste de la válvula de expansión.
CO2 y propano
El CO2 trabaja a presiones mucho más altas y requiere compresores diseñados para ello. Por su parte, el propano es inflamable, así que limita la carga y exige medidas de seguridad. Ambos funcionan muy bien, pero se planean desde el diseño. Por lo tanto, no son una conversión directa para un equipo con HFC. En cambio, son una opción muy sólida cuando se diseña una instalación nueva desde cero.
Qué revisar en tu compresor antes de cambiar de gas
- Que el fabricante apruebe el nuevo refrigerante para ese modelo.
- Que el aceite sea compatible; casi siempre se usa aceite poliéster.
- Que el rango de operación cubra tus temperaturas reales.
- Que las válvulas, presostatos y filtros sean adecuados al nuevo gas.
Frascold publica para cada serie los refrigerantes aprobados y sus mapas de operación. Además, cuenta con líneas específicas para CO2. Consultar esa información evita cambios que después dañan el compresor.
Planear el paso a refrigerantes de bajo GWP
Primero, no hace falta cambiar todo de inmediato. Una estrategia común es usar sustitutos en los equipos que lo permiten y elegir gases de menor impacto en cada equipo nuevo. Así, la inversión se reparte en el tiempo.
Además, reducir fugas es una medida inmediata y barata. Cada kilo que no se escapa ahorra dinero y emisiones. Por eso conviene revisar uniones, válvulas de servicio y conexiones abocinadas en cada visita.
Después, haz un inventario de tus equipos con su refrigerante, su carga aproximada y su antigüedad. Con esa lista es fácil ver cuáles conviene convertir primero y cuáles reemplazar al final de su vida útil. De hecho, un equipo con muchas reparaciones suele ser buen candidato para dar el salto a un gas nuevo.
Asimismo, capacita a tu personal. Cada refrigerante tiene presiones, aceites y precauciones distintas. Un técnico que conoce esas diferencias evita errores durante la carga y el arranque.
Por último, te ayudamos a revisar si tu compresor admite un refrigerante de menor GWP o si conviene uno nuevo. Damos venta, refacciones, reparación, instalación y mantenimiento desde nuestro taller en Col. Obrera, Cuauhtémoc, con envíos a todo México. Escríbenos al WhatsApp 55 3961 0339, llama al 55 5530 8787 o al 55 5530 8672, o usa el formulario de contacto.