El monitoreo de aislamiento del motor es una de las pocas pruebas que avisan de un compresor quemado meses antes de que ocurra. El devanado no falla de un día para otro: su aislamiento se degrada poco a poco por calor, humedad y aceite ácido, y esa degradación se puede medir. Sin embargo, muchas plantas miden una vez, obtienen un valor «aceptable» y guardan el megóhmetro. En este artículo explicamos cómo leer la prueba como una tendencia y no como una foto.
Qué mide realmente la prueba de aislamiento
Un megóhmetro aplica un voltaje de corriente directa entre el devanado y la carcasa, y mide cuánta corriente se fuga. Un aislamiento sano deja pasar casi nada, así que la resistencia es muy alta. Cuando el barniz del cobre se agrieta, se contamina con humedad o se carboniza por calor, la fuga aumenta y la resistencia cae. Por eso, el valor en sí importa menos que la dirección en la que se mueve con el tiempo.
Cómo medir para que las lecturas sean comparables
Una prueba hecha con el motor caliente y otra con el motor frío no se pueden comparar: la temperatura cambia la resistencia. Lo mismo ocurre si un día mides con el compresor recién detenido y otro día tras un fin de semana parado. Por tanto, fija un procedimiento y respétalo.
- Mide siempre en la misma condición: por ejemplo, tras una hora de paro.
- Desconecta el compresor del tablero y del módulo de protección antes de aplicar voltaje.
- Usa el mismo voltaje de prueba cada vez y la misma duración.
- Anota fecha, temperatura ambiente, horas de operación y lectura por fase.
Tres zonas y lo que conviene hacer en cada una
En la zona sana las lecturas son altas y estables; basta con repetir la prueba cada trimestre. En la zona de vigilancia la resistencia baja de forma clara entre dos mediciones. Aquí todavía no se cambia el motor: se busca la causa. Las más comunes en compresores Frascold semiherméticos son aceite con acidez, humedad en el circuito y sobrecalentamiento por condensador sucio o baja carga de gas. Corregir esas causas puede frenar la caída. En la zona de acción el aislamiento está comprometido; seguir operando es apostar a que el devanado aguante hasta el paro programado. Lo sensato es planear la intervención en taller antes de que el motor se queme con el refrigerante adentro y contamine todo el sistema.
El error de leer un solo número
Un valor «bueno» en una sola medición puede esconder una caída rápida respecto al mes anterior. Al contrario, un motor viejo con una lectura modesta pero estable durante años no necesariamente está en riesgo. En consecuencia, el monitoreo de aislamiento del motor rinde cuando se registra en una bitácora y se grafica. Dos caídas seguidas en la misma fase son una señal mucho más confiable que cualquier umbral fijo.
Cómo empezamos contigo
En compresoresfrascold.com la primera visita sirve para tomar la lectura base y revisar aceite, recalentamiento y tablero, de modo que la tendencia empiece con datos limpios. Después, cada visita de la póliza agrega un punto a la gráfica. Si tu compresor ya tiene lecturas y quieres que las interpretemos, cotiza el monitoreo de aislamiento o escríbenos a compresoresfrascold.com; también puedes llamar al 55 5530 8787. El monitoreo de aislamiento del motor cuesta mucho menos que un rebobinado de emergencia, y en compresoresfrascold.com te ayudamos a convertirlo en rutina.