Dos sistemas con el mismo compresor pueden consumir energía muy distinta. Casi siempre, la diferencia está en la relación de compresión en refrigeración: cuánto tiene que elevar el equipo la presión del gas entre la succión y la descarga. Entender ese número te ayuda a leer el estado real de tu instalación.
Este artículo explica cómo se calcula, por qué afecta la eficiencia y qué puedes hacer para mantenerla en un rango sano. Es un enfoque técnico, pensado para encargados de mantenimiento y responsables de planta.
Qué es la relación de compresión en refrigeración
Es el cociente entre la presión absoluta de descarga y la presión absoluta de succión. Por ejemplo, si el compresor aspira a 3 bar absolutos y descarga a 18 bar absolutos, la relación es 6. Cuanto mayor sea ese valor, más trabajo hace la máquina por cada kilo de refrigerante.
Este indicador no depende de la marca. Sin embargo, el diseño del compresor sí define qué tan bien tolera relaciones altas. Las válvulas, el espacio muerto del cilindro y la refrigeración del motor marcan esa tolerancia.
Cómo calcularla con presiones absolutas en la Ciudad de México
Los manómetros de servicio marcan presión manométrica. Para el cálculo necesitas sumarle la presión atmosférica del lugar. Aquí aparece un detalle que muchos pasan por alto.
A nivel del mar, la presión atmosférica ronda 1.01 bar. En cambio, en la capital, a unos 2,240 metros de altitud, está cerca de 0.78 bar. Si usas el valor de nivel del mar, la relación calculada sale más baja de lo real.
- Lee la presión de succión en el manómetro de baja.
- Lee la presión de descarga en el manómetro de alta.
- Suma la presión atmosférica local a cada lectura.
- Divide la descarga absoluta entre la succión absoluta.
Por ejemplo, con 2.2 bar en baja y 16.2 bar en alta, quedan 2.98 y 16.98 bar absolutos. Así, la relación resulta de 5.7.
Por qué una relación alta reduce la eficiencia
En un compresor de pistón siempre queda un pequeño volumen de gas en la parte alta del cilindro. Al bajar el pistón, ese gas se reexpande antes de que entre gas nuevo. Cuanto más alta es la relación, mayor es esa reexpansión y menor el volumen útil que se aspira.
Además, sube la temperatura de descarga. Esto degrada el aceite, castiga las válvulas y acorta la vida del motor. En resumen, el equipo consume más electricidad y entrega menos frío al mismo tiempo.
Causas de presiones fuera de rango
Una relación elevada sale de dos lados: descarga demasiado alta o succión demasiado baja. Conviene revisar ambos antes de culpar al compresor.
- Descarga alta: condensador sucio, ventiladores fallando, aire u otros gases no condensables, exceso de carga o mala ventilación del cuarto de máquinas.
- Succión baja: evaporador con escarcha, falta de refrigerante, filtro deshidratador obstruido o válvula de expansión mal ajustada.
- Ajustes: un punto de consigna más frío de lo que el producto necesita.
Medidas para bajar la relación de compresión en refrigeración
Primero, mantén limpio el condensador y verifica que el aire caliente no se recircule. Después, programa deshielos adecuados para que el evaporador transfiera calor sin obstáculos.
También revisa el punto de consigna. Cada grado que bajas sin necesidad reduce la presión de succión y eleva el trabajo del equipo. En instalaciones de baja temperatura, los sistemas de dos etapas o con economizador reparten el salto de presión y alivian al compresor.
Por último, consulta la ficha técnica de tu modelo. Cada fabricante publica su campo de aplicación, con los límites de evaporación y condensación permitidos. Operar fuera de él es la vía más rápida hacia una reparación.
Cuándo pedir una revisión técnica
Si tus lecturas muestran relaciones altas de forma constante, vale la pena un diagnóstico. Lo mismo aplica si notas descarga muy caliente, aceite oscuro o disparos del protector térmico.
Puedes pedir una revisión con nuestro equipo técnico y compartir tus lecturas de presión. Con esos datos se identifica si el problema está en el compresor o en el resto del circuito.